Hombre sin escrúpulos capturó gato de vecino y se lo llevó lejos arguyendo que el animal afectaba el asma de su mujer | PrensAnimalista

Sin ningún mínimo de escrúpulo hombre tomó a gato de vecino y se lo llevó lejos de condómino donde vivía con sus dueños, arguyendo que el gato afectaba el asma de su mujer. Cabe señalar que el gato tenía dueños responsables que hoy sufren por la perdida del animal y por la ausencia de pruebas para denunciar al desquiciado hombre, quien reconociera el hecho minimizándolo.

Por Alfredo Perea F.

Ñuñoa, Santiago 30 noviembre 2011.-Vivimos en un pasaje cerrado, en la comuna de  Ñuñoa en Santiago. Nuestra familia está compuesta por nuestros dos hijos, mi señora, yo y hasta hace una semana, nuestro gato Filipo. Éste último se perdió la semana pasada y frente a su ausencia comencé a preguntar para saber si alguien lo había visto, fue así como me acerqué al joven que por las tardes cuida el condominio quien me señala que mi vecino “Don Mauricio” siempre le deja comida fuera de la casa, pero desde hace una semana no lo hace”.

Dicha situación me pareció a lo menos extraña y cuando tuve oportunidad de ver a mi vecino, me acerqué y le pregunté si es que había visto a mi gato y él me respondió que no, pero que los gatos volvían, yo le dije que una semana era demasiado y que me gustaría saber si le pasó algo, si fueron perros, un automóvil, etc, pensando en que quizás él sabía algo y no me quería decir para no afectarme, pero enseguida él me dice: “mira, te voy a contar la firme, el gato se metía a mi casa y mi señora es asmática y estaba con problemas de salud serios, por lo que tomé la camioneta, me lo llevé y el gato se escapó

Quedé sin aliento, ¿cómo era posible que una persona nos pasara a llevar  de esa forma, llevándose a nuestro gato, a nuestras espaldas, logrando que éste se pierda.

Yo, consternado, sólo atiné a decir: “usted sabe que esto puede implicar un tema legal”, y él, mostrando algo de preocupación y minimizando lo sucedido me dice que el gato volvió y luego se perdió.

No tengo pruebas, más que la propia confesión de este señor sin escrúpulos, enfermo, que nos propinó un duro golpe a mi señora y a mí, pues en un acto violento y desquiciado se deshizo de un gato como quien se deshace de una bolsa de basura.

El no tener más pruebas me causa impotencia, nos hace, a mi señora y a mi, sentirnos inseguros en el que creíamos un hogar seguro. En estos momentos nuestro único consuelo es la confianza y plena fe de que en esta vida, todo se paga

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